l Fiordo Aquilonal, ubicado en la península sureste de Rasganorte, se alza por encima del Mare Magnum. Se dice que los vrykul, una raza de guerreros semigigantes, habitaron esa región en la antigüedad, y fundaron una civilización extensa y próspera.
Pero un día, sin aviso o explicación alguna, los vrykul desaparecieron, dejando tras de sí aldeas desiertas y templos abandonados.
Ahora, la Alianza y la Horda han venido a enfrentar al maléfico Rey Exánime, y a erradicar a la Plaga. La Alianza ha establecido una base de operaciones en el poblado de Valgarde, pero su presencia parece haber detonado un evento imprevisto: el retorno de los vrykul.
Estos formidables guerreros han empezado a atacar los pueblos de la Horda y de la Alianza, y gran cantidad de vrykul están saliendo de la Fortaleza de Utgarde, la cual se encuentra cerca de Valgarde. Sus motivos, así como su paradero durante miles de años, continúan siendo un misterio. A pesar de esto, no queda duda de que la súbita reaparición de los vrykul ha desencadenado la batalla que actualmente se libra por el control de la región.
Mientras tanto, un grupo de prospectores enanos han descubierto a unos seres misteriosos cuya piel tiene inscritas extrañas runas, y que bien podrían ser sus parientes. Es posible que estos enanos de hierro sean el eslabón perdido que necesitan los enanos para descubrir la verdad acerca de sus orígenes.
Los Renegados han llegado a la costa Este, y traen una peste propia que desean utilizar contra el Rey Exánime. La reina Sylvanas ha supervisado metódica y pacientemente la creación de este contagio por varios años, y ha llegado el momento de probar su efectividad contra la Plaga.
Antes de que puedan enfrentarse al Rey Exánime, tanto la Horda como la Alianza deberán lidiar con la amenaza inmediata de los vrykul, y encontrar las respuestas a las preguntas que ha planteado su reaparición. ¿Dónde han estado los vrykul? ¿Qué es lo que quieren? Y lo más inquietante de todo. ¿Qué tal si se aliaron con el Rey Exánime?
Quizá el tiempo lo dirá. Por ahora, la batalla no ha hecho más que empezar.