or milenios, el gran Cementerio de Dragones ha sido el corazón eterno de Rasganorte.

En este lugar, densos bosques rodean un vasto yermo ártico cubierto por los masivos huesos brillantes de los dragones que han muerto. En el centro de esta extensión de tierra congelada se encuentra el Templo del Reposo del Dragón, una estructura que se cree que fue construida por los titanes poco después de que dieron una nueva forma a Azeroth. Muchas leyendas dicen que fue aquí, dentro de la Cámara de los Aspectos, donde los cinco grandes Aspectos de los dragones fueron bendecidos, y recibieron la tarea de vigilar el mundo en desarrollo. Quizá es por esta razón que los dragones cuyas vidas están a punto de terminar vienen al Cementerio de Dragones, para así enriquecer la tierra con su paso al otro mundo.

Alrededor del Templo del Reposo del Dragón hay cinco majestuosos altares de colores, rojo, bronce, verde, azul y negro; y cada uno alberga los poderes de su respectivo Vuelo. Recientemente, la Plaga ha atacado este lugar con el fin de levantar nuevas variantes de dragones no-muertos para que sirvan al Rey Exánime. Con la intención de detener estas invasiones, Alexstrasza, el Aspecto de los Dragones Rojos, ha comenzado a reclutar héroes para luchar contra la Plaga.

Tanto la Alianza como la Horda tienen presencia en el Cementerio de Dragones, y están especialmente interesados en Angrathar, la Puerta de Cólera; la entrada sellada hacia Corona de Hielo. Ahí, las dos facciones libran sangrientas batallas para obligar a las huestes no muertas a retroceder, con la esperanza de abrir la entrada que conduce a la base de operaciones del Rey Exánime.

Naxxramas, la aterradora necrópolis, ha vuelto a aparecer en el Este, y desde ahí, Kel'Thuzad dirige ejércitos de no-muertos para luchar contra la Alianza en la Puerta de Cólera.

En el oeste, las calamidades han obligado a los taunka a solicitar la ayuda de la Horda. Recientemente, un sumidero de gran tamaño se tragó el Poblado Bruma de Hielo, la ciudad capital de los taunka, y una hueste de nerubianos no-muertos conocidos como Anub'ar han salido a la superficie. La Horda ha decidido intervenir para enfrentar esta nueva amenaza y rescatar a los taunka.

Entre el caos, e impulsado por su fanatismo, el Embate Escarlata, antes conocido como la Cruzada Escarlata, ha llegado para continuar su campaña en contra del Rey Exánime y sus esbirros.

Además del peligro inmediato que son los no-muertos, están los que representa el Vuelo de Dragones Azul...

Decidido a manipular toda la magia existente para sus propósitos, Malygos, el Aspecto de los dragones azules, ha ordenado a su Vuelo colocar máquinas colosales sobre los cúmulos mágicos, posiciones clave de las líneas ley. Muchos consideran que el propósito de estas terribles construcciones es cambiar la dirección de las vías de energía mágica que fluyen bajo la tierra. Si Malygos tiene éxito, la consecuencia de estas alteraciones podría ser una catástrofe mágica que no sólo pondría en peligro la estabilidad de Rasganorte, sino al equilibrio del mundo entero.