Fortaleza de UtgardeFortaleza de Utgarde

Ubicación
Jugadores
5
Alas
Fortaleza de Utgarde, Pináculo de Utgarde
Nivel
70-72 (Fortaleza de Utgarde), 80 (Pináculo de Utgarde)
Enemigos
Vrykul, Proto Dragones, Plaga
Tema
Fortaleza Vrykul


La fortaleza de Utgarde se encuentra entre los acantilados de la Bahía Cubredaga en el Fiordo Aquilonal, y es una estructura impenetrable habitada por los enigmáticos vrykul. Este antiguo bastión se extiende hacia las profundidades de la tierra pero, hasta ahora, ningún explorador de la Alianza o de la Horda ha sobrevivido lo suficiente como para recorrerlo. Utgarde, lugar que se creía abandonado desde hace mucho tiempo, ha sido ocupada nuevamente después de milenios de desuso. Actualmente, de esta fortaleza marcada por la guerra, los semigigantes vrykul surgen en oleadas interminables para asaltar los asentamientos cercanos.

Los vrykul son fanáticamente leales al rey Ymiron, quien aún duerme, y parecen vivir para la emoción de la batalla. Dentro de Utgarde, el salvaje clan Desuelladragones construye masivas armas de guerra utilizando forjas que arden de manera perpetua. Todos los salteadores de Ingvar poseen fuerza y resistencia tremendas, y algunos han aprendido a dominar las artes arcanas. La mayoría de la magia vrykul parece emanar de runas misteriosas, las cuales son desconocidas aún para los magos experimentados. Estos taumaturgos rúnicos son lo más mortífero entre los vrykul, ya que poseen el poder de congelar a sus oponentes para luego despedazarlos, convirtiéndolos en miles de fragmentos dentados.

Aunque todavía se escuchan rumores de que los seguidores de Ymiron pueden haberse unido a la Plaga, todos los habitantes del Fiordo Aquilonal han visto a los proto dragones, los aliados más comunes de los Desuelladragones. Estas bestiales criaturas parecen tener poco en común con sus hermanos más conocidos de los cinco Vuelos de los Dragones. Sin embargo, los vrykul han entrenado a los temibles proto dragones para que sirvan como monturas. Bajo las órdenes de Ingvar el Saqueador, los jinetes de dragones se deleitan masacrando a sus enemigos desde las alturas y por sorpresa.

Los salvajes vrykul, a pesar de estar luchando por conquistar la superficie de Rasganorte, también han comenzado a expandirse por el subsuelo del Fiordo Aquilonal. No obstante, los sirvientes de Ymiron consideran que el trabajo manual es algo indigno, y quienes se aventuran en el Fiordo sospechan que los vrykul están utilizando alguna fuente externa para desempeñarlo...

Con proto dragones y magia misteriosa a su disposición, los vrykul de la Fortaleza de Utgarde son una amenaza inmediata tanto para la Alianza como para la Horda. Sólo los más valientes se atreverían a atacar a los fieles de Ymiron, y a entrar al corazón de su primigenio hogar.

Anatomía de un calabozo: la Fortaleza de Utgarde

Tras tus múltiples victorias en Terrallende, has escuchado el llamado. Se necesitan aventureros valientes para luchar contra los ejércitos de la Plaga en Rasganorte. El tranquilo viaje en barco hasta la Bahía Cubredaga contrasta bruscamente con la escena que se desarrolla en tu destino final, el asediado pueblo de Valgarde. Una vez que la nave se detiene, desciendes en un pueblo sitiado. Multitudes de guerreros vrykul enfurecidos cargan contra los defensores del pueblo, aplastándolos con su salvajismo y gran tamaño. Los edificios se incendian frente a tí, y los gritos de batalla se mezclan con los chillidos de los proto dragones que sobrevuelan el área a baja altura. Pese al caos, tus ojos se ven atraídos por el masivo edificio de piedra que domina tu campo de vision: Utgarde. En la fachada hay dos cráneos gemelos que miran maliciosamente hacia la Bahía Cubredaga. Al verlos, sientes como un escalofrío, que no tiene nada que ver con el aire gélido, recorre tu espina...

Delicias visuales

La Fortaleza de Utgarde es, visualmente hablando, uno de los edificios más impresionantes en todo World of Warcraft. Cuando pases por las siguientes áreas de interés, detente un momento y mira a tu alrededor:

La Forja

La primera habitación en Utgarde es una forja, y el fuego que surge de ella es un efecto gráfico completamente nuevo, utilizado aquí para incrementar los dramáticos efectos visuales de la fortaleza. Deberás derrotar a todos los enemigos que encuentres en esta área para extinguir las paredes de fuego, y que tu grupo pueda continuar.

El Cercadode Dragones

Este establo, el cual alberga a los proto dragones que sirven como montura para los vrykul, muestra el arte y las texturas utilizadas por todo Utgarde. Su característica arquitectónica más interesante es el techo abierto, y si miras hacia arriba verás a los dragones volando encima. La cantidad de luz que entra depende de la hora del día en el juego.

El Balcón

La zona que conduce a la batalla con el jefe final, y donde también se lleva a cabo, es un balcón abierto en la parte más alta de la fortaleza. Si tan sólo sus habitantes te dieran un respiro para que pudieras disfrutar de la imponente vista panorámica de la Bahía Cubredaga, Valgarde, y la cascada, que ofrece esta majestuosa posición. Puedes incluso ver dragones volando encima, preparándose para atacar objetivos en tierra.

No hay modo en el cual la imponente y ominosa Fortaleza de Utgarde pase desapercibida para los jugadores que lleguen al Fiordo Aquilonal, y probablemente será el primer calabozo en el que se aventurarán. El proceso de diseño que hay detrás de la Fortaleza de Utgarde, y de otros calabozos de Wrath of the Lich King, ha evolucionado gracias a la experiencia que hemos adquirido con los años de desarrollo de contenido para World of Warcraft. En este artículo, el equipo de diseño del juego analiza las metas y filosofías generales que constituyen los cimientos de los calabozos para cinco personas en Rasganorte, y nos proporciona una mirada detrás de cámaras a la Fortaleza de Utgarde. Empecemos el tour.

Bienvenidos a Rasganorte. ¡Ahora sientan nuestra furia!

¿En qué consiste el proceso de imaginar un calabozo? Cuando empezamos a trabajar en la Fortaleza de Utgarde sabíamos desde el principio que queríamos "un tipo de fortaleza impenetrable, ubicada en el costado de una montaña". Tomando en consideración la historia y la geografía del continente de Rasganorte, pronto encontramos una fuente de inspiración para la Fortaleza de Utgarde y, de cierto modo, para toda la región del Fiordo Aquilonal, en la combinación de elementos de la mitología nórdica. Uno de nuestros objetivos era lograr que las zonas de inicio tuvieran una apariencia más "humana". La presencia de los vrykul, la imponente raza de guerreros semigigantes nativa de la región, así como la arquitectura relacionada con ellos, nos permitió lograr exactamente eso.

El diseño de Utgarde tiene relación directa con la creación del Fiordo Aquilonal, y es mucho más clásico que las increíblemente diversas regiones de otro mundo que hay en Terrallende. Queríamos que el entorno geográfico de las zonas de Rasganorte sea más consistente con el territorio familiar de Azeroth. Muchas de las regiones de Rasganorte como el Fiordo Aquilonal, que es una de las zonas de inicio, y el lugar donde está ubicada la Fortaleza de Utgarde, aparecieron por primera vez en Warcraft III. La similitud que dicha región tiene con Azeroth presenta un marcado contraste con la agreste belleza alienígena de la Península del Fuego Infernal, lo que ayudará a los jugadores a establecer una conexión inmediata con los nuevos entornos de la expansión.

Sin embargo, los habitantes de la Fortaleza de Utgarde están encantados de no hacerles sentir bienvenidos. Los vrykul (imagina a los vikingos, sólo que más grandes, salvajes y peores anfitriones) han convertido a Utgarde en su base de operaciones, con el fin de atacar los asentamientos cercanos de la Horda y de la Alianza, incluyendo Valgarde; y no están muy contentos de que una multitud de héroes ha llegado a reforzar el pueblo. Cuando llegues a la Bahía Cubredaga verás de primera mano como los vrykul cargan salvajemente contra las paredes de Valgarde, o dejan caer una lluvia de fuego sobre los edificios desde sus proto dragones. Lo que pretendemos con esto es que te sientas inmerso en la trama general de la expansión desde que dejas el barco, y consideramos que la mejor manera de lograrlo es haciendo que un vrykul gigante, con un hacha del doble de tu tamaño, te persiga.

Alcanzarás a ver un fragmento de los siniestros planes de los vrykul a través de las misiones que hay en los alrededores de Valgarde, las cuales eventualmente te conducirán al interior de la Fortaleza de Utgarde con la finalidad de asestar un golpe al corazón del esfuerzo bélico vrykul (y quizá obtener algo de información acerca de los motivos que hay detrás de los ataques). Cuando entres por fin a la fortaleza, queremos que el asalto sea la conclusión lógica para los eventos que te condujeron ahí. Con determinación férrea, tú y tus compañeros se aventurarán al interior de Utgarde para administrar justicia, armados con espadas, hechizos, y, lo más importante: un propósito.


El diseño de un calabozo inicial

Suponemos que la mayoría de los jugadores terminarán este calabozo con rapidez, y es probable que llegues al final mucho antes que en sus contrapartes de alto nivel. Similar a lo ocurrido en sus equivalentes de Burning Crusade: las Murallas del Fuego Infernal y el Horno de Sangre. La accesibilidad de los primeros calabozos es un asunto de alta prioridad, tanto en lo que respecta a su ubicación (el portal de entrada está muy cerca de las afueras del pueblo), como en el tiempo que necesitarán invertir los jugadores en él. Su dificultad promedio será comparable con el primer intento en las Murallas del Fuego Infernal en Terrallende.

1. Geometría 2. Texturizado - 3. Accesorios - 4. En el juego (haz clic en cada sección para agrandar la imagen)

El principio guía detrás de este calabozo "inicial" es que tu grupo tenga una experiencia sólida y memorable que incluya puntos importantes de la historia y recompensas interesantes en un sólo recorrido. Su mayor atractivo será la inclusión de un propósito para los jugadores, lo que les proporcionará una conexión mucho más profunda con la trama. Éste es uno de los objetivos clave del proceso de diseño de calabozos en Wrath of the Lich King.

En busca de lo que conforma al universo (en los lugares correctos)

Una de las lecciones más importantes del diseño de calabozos es establecer objetivos fácilmente identificables. Un calabozo es mucho más interesante cuando sientes que existe una razón clara para que estés ahí. Con el fin de simplificar esta filosofía orientada a resultados, estamos creando más instancias que estén basadas en objetivos, como las Antiguas Laderas de Trabalomas y la Ciénaga Negra.

Además, estamos tomando como referencia la rica historia y el trasfondo que constituyen el universo de World of Warcraft. Después de diseñar docenas de calabozos memorables, innovar puede convertirse en un reto. En este caso, la información antes mencionada es muy útil, un recurso invaluable para obtener nuevas ideas de diseño y crear encuentros interesantes. La apariencia de un calabozo, el diseño, los enemigos y los jefes, son sólo manifestaciones creativas de aquello que da vida al universo.

En Utgarde verás como se pone en práctica esta filosofía. Por ejemplo, el trasfondo establece que los vrykul están, entre otras cosas, cavando un túnel subterráneo que va de la fortaleza hasta Gjalerbron (otra región en Rasganorte). Decidimos entonces poner túneles para que los jugadores pudieran avanzar de cuarto en cuarto. Sin embargo, después de implementarlos, nos dimos cuenta de que los vrykul consideran indigno el trabajo manual (según su trasfondo). Ciertamente contemplarían la idea de excavar túneles debajo de la fortaleza, por lo tanto vino la sugerencia: ¿Qué tal si no-muertos sin mente cavan los túneles por ellos? Al final, esta fue la razón por la cual hicimos del príncipe Keleseth, el embajador que envió la Plaga para tratar con los vrykul, el primer jefe de la instancia. Éste es sólo un ejemplo del ir y venir creativo que tiene lugar entre lo que conforma al universo y el diseño del juego.

Esto también nos da la oportunidad de mostrar que los enemigos tienen motivaciones propias y que hacen algo, en este caso, crear túneles, en lugar de estar esperando pacientemente a que los jugadores lleguen a matarlos. En el caso de que estén parados en algún lado, existe una razón específica, por ejemplo, los enemigos en la forja de la Fortaleza de Utgarde se encuentran fabricando armas y armaduras para apoyar el esfuerzo bélico vrykul. Son los pequeños detalles como éste lo que nos permite hacer de cada habitación en cada calabozo, en particular la de los jefes, la cual recibe atención especial, algo único y memorable.

Otro ejemplo acerca de la manera en que la conexión entre la historia y los aspectos del juego se hace cada vez más profunda, es el tratamiento que reciben los jefes en Wrath of the Lich King. Permitir que los jugadores tengan mayor interacción con los villanos antes de luchar contra ellos sirve para aumentar la inmersión. Por ejemplo, Ingvar el Saqueador se encontrará en un balcón elevado con vista hacia la Bahía Cubredaga y Valgarde la primera vez que lo veas, y estará rodeado de vrykul montados en dragones. Si te acercas, notarás como habla con sus tropas y les ordena atacar objetivos ubicados abajo. ¿Recuerdas a los robustos y peligrosos vrykul, sin olvidar sus enormes hachas, que te han estado persiguiendo desde que llegaste a Rasganorte? Ingvar es quien los dirige. Una vez que lo elimines, conocerás más acerca del misterio de los vrykul, y lo que necesitarás hacer para liberar al continente helado de la sombra que lo cubre.

El planteamiento guiado por la historia es un elemento clave en el diseño de todos los calabozos en Wrath of the Lich King. Otra excelente muestra de ello son las Cavernas del Tiempo: Stratholme, donde estarás al lado de Arthas en un evento crucial de su historia; la masacre de los habitantes de la ciudad.


Lecciones del pasado

Aprendimos algunas lecciones importantes de la zona de inicio y de los calabozos de Burning Crusade con respecto a lo que funcionó y lo que no, y dicho aprendizaje se refleja en Rasganorte. Por ejemplo, a diferencia de Burning Crusade, y la combinación de la Península del Fuego Infernal/Ciudadela del Fuego Infernal, hay dos zonas de inicio, y cada una tiene su propio calabozo. La razón de esto es darle al jugador la libertad de elegir, ya que el área donde decida iniciar es en la que pasará sus primeros niveles en Rasganorte. También podrán viajar a la otra zona de inicio gracias a un sistema de transporte gratuito entre la Tundra Boreal y el Fiordo Aquilonal, pero lo más seguro es que la mayoría de los jugadores se queden en una de las dos para completar la multitud de misiones que haya ahí. Además, si tienes un alt, podrás empezar en la zona que no viste la primera vez.

Otra idea que surgió en Burning Crusade, y que también estará presente en Wrath of the Lich King, es la modalidad heroica de los calabozos. En la expansión previa, aprendimos algunas cosas acerca de esta característica en lo que respecta a balancear y refinar la dificultad, lo que dará como resultado un reto más consistente dentro del calabozo, así como en todos los demás. Además, habrá contenido extra, como jefes nuevos y áreas ocultas, en las versiones heroicas de algunos calabozos.

Visiones del futuro

Pese al caos, tus ojos se ven atraídos por el masivo edificio de piedra que domina tu campo de visión: Utgarde.

En la fachada hay dos cráneos gemelos que miran maliciosamente hacia la Bahía Cubredaga. Al verlos, sientes como un escalofrío, que no tiene nada que ver con el aire gélido, recorre tu espina... No obstante, te sacudes rápidamente el sentimiento de intranquilidad y te concentras en la batalla, consciente de que tus habilidades son necesarias aquí y ahora. Conforme los atacantes vrykul caen frente a tí uno por uno, no puedes evitar preguntarte qué otras monstruosidades te esperan más allá de las ennegrecidas paredes de la Fortaleza de Utgarde; pero tienes el presentimiento de que lo descubrirás muy pronto.

Esperamos que hayas disfrutado este avance de la Foraleza de Utgarde y del diseño de calabozos de Wrath of the Lich King. ¡Nos vemos en Rasganorte!